Durante la muda, así como para la buena conservación del plumaje durante todo el año, es fundamental para nuestros plumíferos el baño. Cuando llega el aumento de las temperaturas en las estaciones de primavera y verano, (así como en otoño e invierno en especímenes de cautiverio) se despierta la necesidad instintiva de encontrar un lugar donde bañarse, de allí la importancia de proporcionarles un lugar donde puedan tomar baños, se trata de que disfruten del frescor mientras juguetean en el agua lo cual, evidentemente, es muy bueno para liberar estrés y fomentar la interacción reproductiva.

El baño para regular la temperatura corporal

La muda, así como otras funciones biológicas, es un proceso en el que la temperatura corporal juega un papel muy importante en su correcto desarrollo. Por ello, con la llegada del calor, es imprescindible colocarles a su disposición bañeritas con agua fresca para facilitar la lucha de su organismo por regular la temperatura, optimizando la formación de las estructuras proteicas de las plumas y permitiendo el buen funcionamiento de la glándula uropígea encargada de la secreción de ceras en forma aceitosa que genera la película impermeable con efecto antiparasitario responsable de la impermeabilidad y la protección de las plumas. Esta glándula cebácea es utilizada para producir sustancias oleosas que los mismos pájaros utilizan para impregnar su plumaje durante el ritual de acicalamiento, el cual se potencia y mejora notablemente si colocamos recipientes con agua siempre limpia y fresca en abundancia para que nuestros plumíferos puedan usarla a modo de baño.

Higiene y desinfección del plumaje mediante el baño

Otro de los principales papeles que desempeñan el baño para la mejora de la calidad de las plumas, especialmente durante la muda, es el factor higiene. La mayoría de los problemas que suelen acusar los pájaros al formar el plumaje, son el ataque sufrido por infecciones de la piel y las plumas, ya que estas suelen generar calvas, atrofia fisiológica de los patrones de formación estructural, además de ser un riesgo directo para su salud, ya que generan la depresión de su sistema inmunitario. El baño es el recurso perfecto para que aprovechemos su acicalamiento proporcionándoles agua limpia con la adición de productos específicos para la higiene, desinfección de la piel y el plumaje, o para corregir rápidamente problemas infecciosos durante la muda como sales de baño con acción insecticida, acaricida y ovicida, que protege el plumaje, aumenta la flexibilidad y elimina parásitos externos, además de productos para mejorar el efecto desinfectante tras el baño y acicalamiento, insecticidas en formato spray como Menforsan o Diptron, en aerosol como Tabernil.

El baño para mejorar limpieza, hidratación y brillo de las coberturas

El uso de bañeras para el acicalamiento de pájaros es fundamental en el mantenimiento de un plumaje con aspecto limpio, ya que eliminan la suciedad mientras aportan un grado de hidratación, tanto de la piel y el plumaje, como del nido (factor sumamente importante que proporciona humedad para la incubación), además de proporcionar un incremento del brillo de sus coberturas consiguiendo, junto con una alimentación ideal para la muda, resultados espectaculares muy apreciados para la cría de pájaros ornamentales y de competición.

En el mercado encontramos  variados modelos de bañeras para todo tipo de pájaros con diferentes formas y tamaños, que se adaptan a las necesidades de las diferentes especies, el objetivo final simplemente es ofrecer a nuestras aves  un lugar donde puedan refrescarse,  relajarse , liberar estrés y fomentar la interacción reproductiva, como consecuencia se potenciara también  la muda de nuestros plumíferos.



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